Piñas, parroquia del cantón Zaruma, incrustado en los Andes Ecuatorianos, ubicado al sur oeste del territorio nacional, habitado por personas sencillas pero grandes de corazón y hospitalidad, la característica principal de sus pobladores a sido el trabajo y luchar por sus ideales y entre esos ideales estaba alcanzar la emancipación política de la tierra que los vio nacer, es por esto que desde 1.895 cuando este pequeño poblado contaba con cuarenta casas y trescientos habitantes ya se hicieron las primeras gestiones para lograr emanciparse.
Los gestores de estas ideas se trasladaban a la capital de la República a lomo de mula teniendo muchas de las veces que vender sus acémilas para poder emprender el viaje de regreso a su lugar natal, pero todos estos sacrificios fueron en vano porque se frustraron todas estas aspiraciones con la denegación de las autoridades; eso no fue motivo para que los piñasenses se rindieran siguieron con sus gestiones, y el Dr. Juan María Loayza y mas colaboradores se trasladaron a Quito a tramitar su objetivo y el 8 de noviembre de 1.940 el Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río en aquel año Presidente da la Republica pone el ejecútese a la petición de que el poblado de Piñas alcance la categoría de Cantón.
Cuando la bella Orquídea de los Andes alcanzo su categoría de Catón tuvo sus Parroquias Rurales las mismas que las nombraremos a continuación San Roque, Moromoro, Balsas, Marcabelí, La Bocana, Capiro, Piedras y dos Parroquias Urbanas Saracay y Piñas Grande, cabe señalar que estos poblados lograron su parroquialización periódicamente; mas tarde Balsa y Marcabelí lograron su Cantonización dejando de pertenecer a Piñas.





























